Beneficios de la acuicultura frente a la pesca, según Daniel Alejandro Flores Nava



La acuicultura es una actividad económica complementaria a la pesca, pero tiene beneficios distintos, así como algunas desventajas. Daniel Alejandro Flores Nava, especialista en la materia, explica cuáles son las virtudes que ofrece esta práctica en comparación con la pesquera.

 En primer lugar, según el experto, la acuicultura permite un mayor control en la producción, lo que significa que se pueden predecir los volúmenes productivos y evitar la sobreexplotación de las especies. Por el contraste, en la pesca es más difícil controlar la cantidad de pescado que se captura y, en algunos casos, se puede llegar a agotar los recursos marinos.


La generación de empleo es otro de los principales beneficios de esta práctica, pues al ser una actividad en constante crecimiento, crea oportunidades laborales en diferentes niveles, desde la producción hasta la comercialización. Además, puede contribuir a la creación de empleos en zonas donde la pesca no es viable.


En este sentido, Flores Nava también destaca la mejora de la calidad de vida, ya que, al generar empleo en zonas costeras, la acuicultura puede mejorar la calidad de vida de las comunidades locales, especialmente en aquellas zonas donde la pesca ya no es una actividad rentable.


De igual manera, la acuicultura puede ser una forma de diversificar la economía de las regiones costeras, que en muchos casos dependen exclusivamente de la pesca. Y es que, al tener una actividad adicional, se pueden generar más ingresos y reducir la dependencia de una sola actividad.


Otra de sus ventajas sobre la pesca, dice, es que puede ser una fuente importante de alimentos para la población, especialmente en zonas donde la pesca ya no es suficiente para cubrir las necesidades alimentarias, pues al tener una producción controlada, se puede garantizar la disponibilidad de alimentos de calidad y a precios accesibles.


De acuerdo con Daniel Alejandro Flores Nava, la acuicultura puede ser una alternativa más sostenible que la pesca, ya que puede reducir la presión sobre los recursos marinos y disminuir el impacto ambiental de la pesca. Además, algunos sistemas de acuicultura pueden ser más eficientes en el uso del agua y energía que otros sistemas de producción de alimentos.


Sin embargo, el especialista señala que también puede tener un impacto negativo en el medio ambiente, especialmente si se practica de manera intensiva o no sostenible. Por ejemplo, puede generar la contaminación del agua, la pérdida de hábitats y la introducción de especies exóticas.

Otra desventaja de la acuicultura es que puede depender de recursos naturales como el agua y el alimento vivo, lo que puede generar problemas de escasez o de competencia con otras actividades humanas, además de que puede estar expuesta a riesgos sanitarios, como enfermedades y plagas, que pueden afectar la salud de los organismos acuáticos y la producción.

Finalmente, Flores Nava destaca los costos de inversión como desventaja, pues puede requerir una inversión significativa en infraestructura y tecnología, lo que puede ser una barrera para la entrada de nuevos productores o comunidades. La acuicultura también está sujeta a regulaciones y normativas, lo que puede generar costos adicionales y dificultades administrativas para los productores.

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